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FORO DE DEBATE:
7.6.07
El Supremo estudia hoy el recurso de Otegi contra su condena por ensalzar a un etarra
El Tribunal Supremo (TS) revisa desde las 10.50 el recurso presentado por el portavoz de Batasuna Arnaldo Otegi contra la condena que le impuso la Audiencia Nacional a 15 meses de prisión por enaltecimiento del terrorismo al participar en un homenaje al etarra Jose Miguel Beñarain, Argala, en 2003. Si el Alto Tribunal confirma dicha condena Otegi podría ir a prisión, aunque será la Audiencia Nacional la encargada de tomar la decisión.
De confirmarse esta condena, Otegi puede ir a la cárcel para cumplir esa pena, además de otra anterior de un año de prisión, impuesta por el propio Tribunal Supremo por injurias al Rey, al que llamó "jefe de los torturadores". El Código Penal faculta a los jueces a dejar en suspenso las penas de prisión no superiores a dos años, y la suma de las impuestas a Otegi excedería en tres meses esos dos años.
El Tribunal Supremo podría emitir hoy su fallo sobre este asunto, que sería comunicado inmediatamente a la Audiencia Nacional. Tras ello, según las mismas fuentes, se reunirá la sección tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, que fue la que condenó a Otegi por el homenaje a Argala, y en aplicación del artículo 80 del Código Penal verá si Otegi cumple los requisitos para ingresar o no en prisión.
Según este artículo, los jueces “podrán dejar en suspenso la ejecución de las penas privativas de libertad no superiores a dos años mediante resolución motivada" y añade que "en dicha resolución se atenderá fundamentalmente a la peligrosidad criminal del sujeto, así como a la existencia de otros procedimientos penales contra éste". Así, al ser la pena inferior a dos años el Tribunal podría preguntar a las partes sobre el ingreso o no en prisión de Otegi o adoptar esta decisión de oficio.
Participación en el homenaje
Otegi comparó la denominada propuesta de Bergara (en la que Batasuna propuso a los nacionalistas en 2003 crear una interlocución para negociar con el Estado) con la reunión de Txiberta de 1977, en la que participó Argala, indicando que sería apoyada por ETA y tenía garantías de salir adelante. "No importa que hayamos sido ilegalizados o que tengamos militantes muertos, la izquierda abertzale es Euskal Herria y es el futuro de este pueblo", afirmó Otegi en su discurso.
También pide que pondere la "escenificación y planteamiento" del acto, convocado en la plaza Argala de la localidad natal del jefe de ETA fallecido, donde se colocó un escenario con una gran fotografía suya por el que figuraron trilitiralis, tocadores de cuerno, txalapartis y bertzolaris, se colocaron flores y se leyeron poesías. "Todos estos elementos tenían aparentemente las características propias de una realización enaltecedora, de rendir un homenaje", insiste.
La postura adoptada por el representante de la Fiscalía en esta causa es radicalmente contraria a la que mantuvo la acusación pública contra Otegi durante el juicio que se celebró contra el pasado 21 de marzo en la Audiencia Nacional, por su asistencia al entierro de la militante de ETA Olaia Castresana, muerta cuando manipulaba un artefacto explosivo en Torrevieja (Alicante). El fiscal consideró que la actuación del líder de Batasuna durante el "entierro civil" de Castresana "no desborda lo que es una opinión, que puede ser deplorable, deleznable o irritante", pero en ningún caso delictiva.
A pesar de su reciente absolución por el homenaje a la etarra Castresana, Otegi tiene otras tres causas abiertas en la Audiencia Nacional: dos por enaltecimiento del terrorismo en los Juzgados Central número 3 y 4, otra por la denominada propuesta de Anoeta en el número 6 y la abierta por Baltasar Garzón contra Batasuna.
De confirmarse esta condena, Otegi puede ir a la cárcel para cumplir esa pena, además de otra anterior de un año de prisión, impuesta por el propio Tribunal Supremo por injurias al Rey, al que llamó "jefe de los torturadores". El Código Penal faculta a los jueces a dejar en suspenso las penas de prisión no superiores a dos años, y la suma de las impuestas a Otegi excedería en tres meses esos dos años.
El Tribunal Supremo podría emitir hoy su fallo sobre este asunto, que sería comunicado inmediatamente a la Audiencia Nacional. Tras ello, según las mismas fuentes, se reunirá la sección tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, que fue la que condenó a Otegi por el homenaje a Argala, y en aplicación del artículo 80 del Código Penal verá si Otegi cumple los requisitos para ingresar o no en prisión.
Según este artículo, los jueces “podrán dejar en suspenso la ejecución de las penas privativas de libertad no superiores a dos años mediante resolución motivada" y añade que "en dicha resolución se atenderá fundamentalmente a la peligrosidad criminal del sujeto, así como a la existencia de otros procedimientos penales contra éste". Así, al ser la pena inferior a dos años el Tribunal podría preguntar a las partes sobre el ingreso o no en prisión de Otegi o adoptar esta decisión de oficio.
Participación en el homenaje
Otegi comparó la denominada propuesta de Bergara (en la que Batasuna propuso a los nacionalistas en 2003 crear una interlocución para negociar con el Estado) con la reunión de Txiberta de 1977, en la que participó Argala, indicando que sería apoyada por ETA y tenía garantías de salir adelante. "No importa que hayamos sido ilegalizados o que tengamos militantes muertos, la izquierda abertzale es Euskal Herria y es el futuro de este pueblo", afirmó Otegi en su discurso.
También pide que pondere la "escenificación y planteamiento" del acto, convocado en la plaza Argala de la localidad natal del jefe de ETA fallecido, donde se colocó un escenario con una gran fotografía suya por el que figuraron trilitiralis, tocadores de cuerno, txalapartis y bertzolaris, se colocaron flores y se leyeron poesías. "Todos estos elementos tenían aparentemente las características propias de una realización enaltecedora, de rendir un homenaje", insiste.
La postura adoptada por el representante de la Fiscalía en esta causa es radicalmente contraria a la que mantuvo la acusación pública contra Otegi durante el juicio que se celebró contra el pasado 21 de marzo en la Audiencia Nacional, por su asistencia al entierro de la militante de ETA Olaia Castresana, muerta cuando manipulaba un artefacto explosivo en Torrevieja (Alicante). El fiscal consideró que la actuación del líder de Batasuna durante el "entierro civil" de Castresana "no desborda lo que es una opinión, que puede ser deplorable, deleznable o irritante", pero en ningún caso delictiva.
A pesar de su reciente absolución por el homenaje a la etarra Castresana, Otegi tiene otras tres causas abiertas en la Audiencia Nacional: dos por enaltecimiento del terrorismo en los Juzgados Central número 3 y 4, otra por la denominada propuesta de Anoeta en el número 6 y la abierta por Baltasar Garzón contra Batasuna.
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